Amantes de la ópera barroca encontrarán en "La Statira" una
grabación formidable y de corte muy auténtico. En Statira hayamos un argumento cuajado de amor, erotismo, pasión y coraje, creando el contraste típico de la época entre una deliciosa sofisticación dramático-musical y la comedia del vulgo. Darío y su hija, personajes históricos, se mezclan en un argumento lleno de identidades desconocidas y líos amorosos con príncipes egipcios, reyes árabes, moros esclavos, y enfermeras ninfómanas para crear una obra llena de vigor y musicalidad.
Capella de Turchini se encarga de proveer un acompañamiento musical íntimo pero bien compuesto, muy diferente a los que estamos acostumbrados a escuchar con Jacobs y sus versiones del gran Cavalli. La música es, simplemente, hermosa. Desde el prólogo al coro final, los cantantes, todos italianos se encargan de representar de manera genuina y más que competente a los personajes y las situaciones representadas. No todos serán de primer orden, pero sí buenos actores y cantantes. Hay que destacar la genial colaboración de Roberta Invernizzi como Statira; una voz sensual y melancólica que hace del papel un tour de force. Giusseppe Naviglio, un bajo más que imponente con su genial interpretación de Darío y Giusseppe de Vittorio, tenor, que nos deleita con su participación en el papel de la Elissena, la enfermera vieja y ocurrente que se lamenta de sus achaques y su mala suerte amorosa. En fin, Statira es una joya que debe formar parte de la colección de cualquier fanático de Francesco Cavalli...